Bogotá. Colombia se prepara para vivir este domingo 21 de junio una de las jornadas electorales más importantes de los últimos años, cuando millones de ciudadanos acudirán a las urnas para elegir al presidente que gobernará el país entre 2026 y 2030.
La segunda vuelta enfrentará al candidato de derecha Abelardo de la Espriella y al aspirante de izquierda Iván Cepeda, quienes protagonizan una campaña marcada por la polarización, las acusaciones mutuas y una fuerte disputa por conquistar el voto de los sectores independientes.
En la primera vuelta, celebrada el pasado 31 de mayo, De la Espriella se ubicó en el primer lugar con más de 10,3 millones de votos, equivalentes al 43,78 % de la votación nacional. Por su parte, Cepeda obtuvo cerca de 9,7 millones de sufragios, alcanzando el 40,98 % y asegurando su paso al balotaje.
Los resultados reflejaron un país dividido entre dos proyectos políticos opuestos. Mientras De la Espriella consolidó su respaldo en sectores conservadores, empresariales y parte de la clase media, Cepeda mantuvo el apoyo de las bases progresistas y de quienes defienden la continuidad de las políticas impulsadas por el gobierno del presidente Gustavo Petro.
Tras la primera vuelta, ambos candidatos iniciaron una intensa búsqueda de apoyos entre los votantes de centro y los seguidores de los aspirantes eliminados. Sin embargo, la campaña estuvo marcada por controversias, denuncias y una creciente confrontación verbal que elevó la tensión política en el país.
A pocos días de la elección definitiva, las encuestas muestran una contienda cerrada, en la que cada voto podría resultar determinante para definir quién ocupará la Casa de Nariño durante los próximos cuatro años. El resultado no solo decidirá el sucesor de Petro, sino también el rumbo político, económico y social que tomará Colombia en una etapa considerada clave para su futuro.
